miércoles 24 de junio de 2009

La Internalización del concepto de Espacio Geográfico como tema de Investigación.









Dr. Francisco Morales Zepeda




FIGURA 1:
Área de estudio de las tesis presentadas entre 1977 – 2007 (Fuente: Coll-Hurtado, 2008: 198)

La enseñanza y el aprendizaje de la geografía en secundaria es un tema que ha sido abordado, en un primer momento, desde las preocupaciones de la didáctica de la disciplina, y en años más recientes desde las interpretaciones psicopedagógicas del desarrollo del concepto de “espacio” (Benejam, 1989; Souto, 1990; Santarelli y Campos,2002 ; Marco, 2002), pero en todas ellas de manera indistinta los procesos psicopedagógicos quedan de lado, dándose prioridad a los planteamientos


Son las tesis de posgrado y los artículos de revistas especializadas ,dos de las fuentes de información que mejor nos indican hasta qué punto se encuentra desarrollado un tema de investigación, en nuestro caso debemos decir que el tema de “la internalización del concepto de espacio geográfico” del cual nos ocupamos no ese ha abordado hasta ahora bajo una perspectiva psicopedagógica, sino como un tema de investigación desde la propia disciplina geografía (al ser el espacio geográfico el objeto de estudio de esta disciplina) y como proceso cognitivo desde la psicología.


Al realizar una búsqueda en las bases de datos de revistas indexadas: Scielo, Redalyc, Ebsco, Doaj y Dialnet, podemos dar cuenta de lo expresado en el párrafo anterior, los temas que dominan el estudio de la enseñanza y el aprendizaje de la geografía en los últimos diez años enfatizan más en los procesos didácticos de la materia que en los de orden psicopedagógico.


Es quizá la revista “Geoenseñanza”, la que desde Latinoamérica, más ha contribuido al estudio de la enseñanza y el aprendizaje de la geografía, enfatizando en estudios de la didáctica, y más recientemente en la “construcción del concepto de espacio geográfico” a través de un artículo escrito recientemente por Oscar Tibaduiza Rodríguez de la Universidad Pedagógica Nacional de Bogotá, titulado “Construcción del Concepto de Espacio Geográfico en el Estudio y la Enseñanza de la Geografía”.


Tibaduiza (2008), hace uso del término “construcción” para dar cuenta del proceso de formación del concepto de espacio geográfico, considerando que “(…) es necesario establecer los criterios para adquirir conceptos, así para el caso de la geografía, éstos deben deducirse de la experiencia directa y dentro de la experiencia indirecta. Tal es la importancia que reviste para la enseñanza de la geografía la construcción del concepto de espacio geográfico, entendido éste, como el conjunto de estructuras espaciales y las relaciones entre ellas, que ocurren en la superficie de la tierra como objeto de acción, la dotación de sentido y la interpretación de los seres humanos, asume hoy una importancia fundamental, por cuanto la naturaleza se transforma productivamente. (Tibaduiza, 2008: 27)


Contrario a los planteamientos de Tibaduiza (2008), que considera a la construcción de conceptos abstractos (a pesar de que ambos partimos de los planteamientos de Vigotsky en lo que refiere al papel de los conceptos abstractos), consideramos que el proceso de internalización del concepto de espacio geográfico es un proceso que obedece a un desarrollo social de las categorías geográficas, es decir, que lo que se enseña y aprende de la geografía es el producto de lo que el desarrollo cultural de la sociedad ha alcanzado con el uso de la disciplina en el lugar en el que se está formando dicho pensamiento geográfico.


Podemos decir que nuestras afirmaciones, en el sentido del énfasis en los temas didácticos en las investigaciones de la enseñanza y el aprendizaje de la geografía, se ven apoyadas en los hallazgos realizados por los estudios de Coll-Hurtado (2008) en el artículo “La Geografía Mexicana a principios del siglo XXI”, en el que da cuenta de los temas de las tesis de posgrado que se han presentado geografía en nuestro país, este estudio lo aborda no sólo en términos de la temática de las tesis, sino además, en la cobertura geográfica de la que se ha partido parta realizar dichos estudios.


Así tenemos que de las 108 tesis de doctorado en temas de geografía, únicamente dos se dedicaron al tema de la docencia de la geografía desarrollándose el resto en temas de la geografía económica y física, y distribuidas a su vez por referencia geográfica en el centro y sur del país, aspecto que es un indicativo del desarrollo territorial del pensamiento geográfico en México.


Si bien Coll-Hurtado retoma en su artículo las condiciones de la investigación de la geografía en el nivel superior, no podemos soslayar su mirada, pues parte del conocimiento de uno de los centros neurálgicos de la investigación geográfica en nuestro país que es el Instituto de Geografía de la UNAM.


Podemos concluir, que el estudio psicopedagógico del proceso de enseñanza y aprendizaje de la geografía en los distintos niveles educativos en los que se enseña esta disciplina es una asignatura pendiente en nuestro país, es importante enfatizar que el proceso de internalización del concepto de espacio geográfico en secundaria no ha sido abordado hasta este momento como un tema de investigación, a pesar de existir un conjunto de estudios disgregados sobre la importancia que reviste el proceso de internalización en el desarrollo de los conceptos abstractos.

martes 16 de junio de 2009

El Desarrollo del Concepto de Espacio Geográfico en Secundaria


Dr. Francisco Morales Zepeda

Si existe una habilidad universal en el ser humano es el uso de herramientas. La socialización de esta habilidad y la consecuencia de su uso ha sido el objeto de estudio de la sociología, la cual se ha mantenido en el análisis macro de las condiciones sociales que permiten el uso de herramientas en los sistemas sociales. La síntesis del conocimiento sociológico podemos situarla en los estudios en comunicación de Habermass (1998) y Niklas Luhmann (1996); ambos alcanzan a describir la importancia que el lenguaje tiene en la organización de las sociedades complejas, pero no llegan en interpretar la génesis de su desarrollo.

Para Lev. S. Vygotski (2000), “Los conceptos científicos son un sistema jerárquico de interrelación, parece ser el medio en el que se desarrollan primero la conciencia y el dominio, para trasladarse después a otros conceptos y áreas del pensamiento”. Los conceptos científicos son un andamio en los que los individuos guían su actividad.

Para el estudio del desarrollo del conocimiento, Vygotski acuña el concepto de “zona de desarrollo próximo”, el cual es definido como la distancia que existe entre aquello que el ser humano puede realizar solo, frente a lo que puede realizar con ayuda. Con lo anterior este psicólogo soviético buscaba medir el desarrollo del ser humano a una edad temprana con respecto a su aprendizaje, estableciendo con ello la zona de desarrollo real y las expectativas del desarrollo próximo.

Al reconocer que la organización de la sociedad, y por tanto su desarrollo, pasa por el lenguaje, concibo indispensable incorporar el estudio de L.S. Vigotsky en torno al papel que el pensamiento y el lenguaje juegan en el desarrollo de la conciencia humana. Vygotski (1972) en su libro: “Los procesos psicológicos superiores” se pregunta -al modificar el cuestionamiento de Federico Engels (1976) en torno al papel del trabajo en la transformación del mono en hombre- ¿qué hizo del trabajo la principal actividad que guía la transformación del mono en hombre? Respondiendo que es el lenguaje como herramienta, que media y guía la actividad humana, lo que hace del trabajo la principal herramienta en el desarrollo humano; otorgando un papel central dentro del lenguaje a las unidades conceptuales que conocemos como conceptos abstractos y/o abstracciones: en lo que Vygotski denomina “Zona de desarrollo próximo.”

La “zona de desarrollo próximo” es un concepto que Vygotski acuña para definir la distancia que existe entre aquello que el ser humano puede realizar con ayuda y lo que puede hacer solo; concepto que permite medir el desarrollo de un niño en relación a su aprendizaje. Para Vygotski, el desarrollo de un individuo está relacionado con el uso que él hace de los conceptos; una herramienta que tiene su origen en un milleu cultural determinando, el cual mantiene una relación con el momento histórico de la sociedad en su conjunto. Entendiendo así que el desarrollo de un individuo se da conforme logra una mayor habilidad en el uso del lenguaje, que está determinado en todo momento por la cultura a la que pertenece.

“Para imitar, es necesario poseer los medios para pasar de algo que se conoce a algo nuevo. Con ayuda todo niño puede hacer más de lo que puede hacer por sí mismo, aunque sólo dentro de los límites establecidos por su nivel de desarrollo. La facilidad con que es capaz de pasar de la resolución independiente de un problema a la asistida es el mejor indicador de la dinámica de su desarrollo” (Vygotski, 2001, p.)

Al postular Vygotski la Ley General Genética del Desarrollo parte de considerar que el lenguaje se desarrolla con la interacción entre los conceptos abstractos y conceptos simples. Los primeros, aprendidos en la normalización de la educación formal que es la escuela y, los segundos, en el uso cotidiano. Explicando el papel esclarecedor que los conceptos abstractos tienen en la comprensión de la lógica de organización de los conceptos simples en la vida cotidiana de los individuos.

“La instrucción escolar produce ese tipo de percepción generalizadora y, de ese modo, juega un papel decisivo para hacer al niño consciente de sus propios procesos mentales. Los conceptos científicos, con su sistema jerárquico de interrelación, parecen ser el medio en el que se desarrollan primero la conciencia y el dominio, para trasladarse después a otros conceptos y a otras áreas de pensamiento. La conciencia reflexiva le llega al niño a través del portón de los conceptos científicos”. (Vygotski, 2001 p.)

El Concepto de Espacio Geográfico en Secundaria

La enseñanza y el aprendizaje del concepto de espacio geográfico, reclama la interpretación de los procesos de internalización y el desarrollo de conceptos abstractos en los alumnos de secundaria, para ello es imperativo que se presente un análisis de los distintos paradigmas en los que se inscriben los diferentes modelos educativos en la educación secundaria y establecer las categorías que permitan elaborar un modelo de intervención educativa para la enseñanza de la geografía.

No es sencillo abordar el proceso de internalización de los conceptos en la secundaria, sobre todo si pensamos en la evolución de las propias interpretaciones teóricas que desde la psicología se han propuesto para explicar el desarrollo del pensamiento conceptual; en el caso de la geografía debemos de partir de las aportaciones que sobre el espacio tiene Jean Piaget, así, para Peter Langford (1987), hace referencia a la propuesta de Jean Piaget en los siguientes términos: “La teoría piagetiana tendió a plantear el aprendizaje en la adolescencia de un modo diferente al de la escuela primaria. De esta forma, los estudiantes que habían alcanzado “las operaciones formales” podían hasta cierto punto prescindir de la actividad práctica como ayuda para el aprendizaje. Una vez internalizadas las operaciones prácticas en el estadio anterior de operaciones concretas, el desarrollo posterior consistía en “abstracción reflexiva”, es decir, pensar sobre el pensar.” (Langford, 1987, p.81)

En lo que respecta a la explicación del desarrollo del concepto de espacio geográfico, para Piaget el punto de partida de la noción de espacio en el niño se establece en la percepción, concepto que es abordado en un primer momento por la psicología evolutiva en el estadio motriz, considerando que es esencial para el desarrollo de la noción de espacio en el niño, pasando en los posteriores estadios a una supeditación a la lógica, al ingresar el adolescente al estadio de las operaciones formales y la lógica matemática

Es recurrente a lo largo de los materiales de Geografía de México y el Mundo en la reforma 2006, el concepto de “pensamiento espacial”, concepto que tiene fundamento en la psicología evolutiva y cognitiva, principalmente en autores como Piaget y Inhelder, 1948; Marchesi, 1983; entre otros.

“Tanto el espacio como el tiempo son construcciones mentales que el ser humano y los pueblos han hecho de la realidad con la intención de ubicar y comprender lo que sucede en el mundo, tales dimensiones se establecen como construcciones sociales. Por ello, se requiere desarrollar en los adolescentes conceptos, habilidades y actitudes que enriquezcan sus nociones espaciales. Es necesario propiciar la formación y operación de representaciones espaciales que les permitan resolver problemas de orden geográfico en su vida cotidiana, como los relativos a la orientación, itinerarios, lecturas de planos o mapas, calcular la diferencia de horarios en diferentes ciudades, o determinar las coordenadas geográficas de un lugar; u otros más complejos, como la comprensión de los procesos geográficos, producto de las características propias de la comunidad y la sociedad en que viven” (SEP, Programa de Estudio, 2006, P. 17)

El uso del lenguaje influye en las sensaciones humanas, al modificar de manera artificial el campo sensorial, transformando necesariamente a la percepción, permitiendo que el ser humano mantenga “distancia” del campo visual, uno de los aspectos que no pueden ser explicados desde un planteamiento biologisistas de la percepción.

“(…) la percepción geográfica, esta muy influida por los filtros culturales (opiniones previas –padres- o públicas –medios de comunicación) que crean estereotipos que actúan al modo de lentes que determinan nuestra visión de la realidad. El análisis de la perceptivo-cognitivo de espacios descubre, además determinados comportamientos ante éstos, lo que implica el uso de actitudes ante el espacio geográfico (o sea, de relación con los otros y reflexión de uno mismo).” (Souto, 2006; en SEP Antología de Geografía, 2006 p. 159)

Pero no es Piaget el único que incursiona a lo largo de la segunda mitad del siglo XX en el estudio de la noción de espacio en los niños, también autores como Siegel y White (1975) con sus estudios de la representación del entorno a gran escala elaboraron propuestas para explicar el proceso de interpretación de las escalas en los mapas, considerando que “incluso los niños más pequeños pueden elaborar mapas cognitivos del entorno a partir de la percepción inicial” (Langford, 1990 p. 83))

El concepto de percepción en la teoría Sociocultural de Vygotski es diametralmente distinto al de Jean Piaget (1985), al considerar que el lenguaje, juega un papel central en el desarrollo cognoscitivo del ser humano y la percepción se modifica en la medida que hay una evolución en el lenguaje, es decir, para Vygotski la percepción tiene una base conceptual (semiótica).

Vygotski distingue la “percepción natural” de la propiamente humana, la “percepción verbalizada”. La percepción humana, para Vygotski, no es el resultado del perfeccionamiento de la percepción animal, toda vez que, contrario a los animales, los seres humanos son selectivos al momento de establecer la percepción de su entorno; aspecto que la percepción natural no tiene la capacidad de realizar.

Así, la percepción enmarcada en el contexto del lenguaje, Vygotski la llama “percepción verbalizada”, al ser el producto de la rotulación de su entorno con palabras, permitiendo a su vez, que el ser humano separe aspectos específicos de aspectos globales en el campo visual y fuera de él.

“Gracias a las palabras, los niños distinguen elementos separados, superando con ello la estructura natural del campo sensorial y formando nuevos (artificialmente introducidos y dinámicos) centros estructurales.” (Vygotski, 2000, p.59)

La importancia de la palabra en la percepción se expresa en la selectividad que el ser humano alcanza en el campo visual. Mientras que la percepción visual es completa e indivisible, la percepción verbal es selectiva; aspecto que nos permite considerar que la base biológicas de la percepción tienen un límite, pero contrario a lo expresado por Piaget en la psicología evolutiva, para Vygotski no se encuentra en la lógica formal y matemática, sino en las condiciones socioculturales en las que se desarrolla el lenguaje en la cultura.

La evolución de la percepción en el ser humano va a la par de la evolución ontogenética del lenguaje (de la infancia a la edad adulta); lo que nos indica que en un primer momento, la explicación del mundo está dada por la cultura en la que se nace, en una relación sentimental, para pasar en un segundo momento a una relación directa con el entorno, es decir, a un ejercicio de objetivación de los conceptos y finalmente a una etapa lógico-verbal, en la que los conceptos abstractos median entre el contexto y la conducta.

Pero no sólo desde la psicología se ha incursionado en los estudios que abordan el problema de la concepción del espacio, también en la propia geografía se ha incursionado en el tema a través de la “geografía de la percepción” en autores como Estébanez 1977; Capel, 1973 ; Downs, 1970; entre otros.

“La geografía de la percepción, construye su discurso bajo el supuesto que sobre el mismo plano de un lugar geográfico, existen distintos esquemas del mismo según los intereses de cada individuo. Entonces, la imagen de un lugar no es única como pretendía la geografía tradicional, sino múltiple y variada. En este sentido es clave para esta geografía entrar a interpretar los comportamientos, significados y valores que el individuo deposita sobre los lugares de intervención de todos sus sentidos, ya no sólo la vista como sucedía en las anteriores perspectivas geográficas.” (Tibaduiza, 2008, p.23)

Hay que insistir que la “mirada” de los geógrafos hacia la percepción y el desarrollo del espacio geográfico es distinta a las que se observan desde la psicología, ello es debido a la intención de mantener en los límites de lo físico el espacio geográfico. Es en este contexto que Estébanez afirma: “(…) al psicólogo le interesa la imagen del medio para poder comprender a través de la misma, cómo el individuo conoce el medio. Sin embargo la imagen para el geógrafo es el filtro que se interpone entre el hombre y el medio, y su preocupación es analizar la imagen y comparar su isomorfismo con el mundo real, ya que carecemos de acceso directo e inmediato a este mundo real y a sus propiedades. Todo lo que sabemos de la realidad esta mediatizado (Neisser, 1967) y la toma de decisiones que afecta no se efectúa sobre el medio real sino sobre la imagen del medio. Además los psicólogos se preocupan de microespacios en tanto que el geógrafo trabaja a meso y macroescala. En resumen, la percepción como proceso es un filtro que se impone entre el hombre y el medio, y considerada la percepción como producto, el resultado de la percepción es la imagen que se relaciona, pero no es copia exacta del medio real y objetivo.” (Estébabez, 1977, p. 7)

Otro de los aspectos que separan la perspectiva de Vygotski de la de Piaget, en lo que a percepción se refiere, es que el primero considera a la percepción parte de los procesos psicológicos superiores, y por lo tanto se encuentra presente en todas las etapas de la evolución ontogenética humana, lo que nos indica que no hay una supeditación a la lógica en ningún momento de la evolución de la percepción, como si sucede en los planteamientos de Piaget.

La percepción no actúa subordinada a la lógica matemática, se conduce por olas directrices de la cultura, al ser el lenguaje el responsable directo de la reorganización del campo visual y espacial, dirigiendo con ello la atención del individuo a aspectos específicos de su entorno, logrando así un modo de atención dinámica, es decir, la capacidad para captar cambios en una situación desde un punto de vista histórico, actuando en el presente desde un punto de vista prospectivo.

La percepción mediada por el lenguaje permite a los niños desarrollar una conducta selectiva, toda vez que los conceptos les permiten comprender el mundo; el descubrimiento de Vygotski del soporte semiótico de la percepción hace necesario que los procesos cognoscitivos que se favorecen en la educación formal vayan encaminados al desarrollo de la vida conceptual de los individuos.

El manejo de signos por el niño le permite reestructurar los procesos psicológicos, a la vez que domina sus movimientos motrices, un aspecto que representa una expresión completamente distinta a la historia natural de la conducta, y que inicia “(…) una rotura fundamental con la historia natural de la conducta e inicia la transición del comportamiento primitivo de los animales a las actividades intelectuales superiores de los seres humanos” (Vygotski, 2000, p. 63)

Mientras que para un animal toda tarea es irresoluble fuera del campo visual, el ser humano supera este escoyo con la ayuda del control verbal de su atención, permitiendo la organización del campo perceptivo en función de la dificultad de la tarea; demostrando así, que el ser humano es capaz de una transición de una estructura simultanea del campo visual a una estructura sucesiva del campo dinámico de atención a partir de la relación de actividades separadas que forman parte de una misma sucesión de operaciones necesarias para lograr un fin.

La posibilidad que le da el lenguaje al individuo es la de combinar elementos del campo visual presente y pasado, permitiendo al ser humano la reconstrucción de la memoria en un campo temporal para la acción, de esta manera la memoria se extiende en un sistema efectivo de presente, pasado y futuro, determinando así las funciones de “representación simbólica y acción proyectada” en el ser humano.

La percepción humana tiene un origen histórico-social, es decir mediado por la cultura, de esta manera el ser humano cuenta con un instrumento que al estar mediado por el lenguaje, le permite desplegar su función sintetizadora propiciando de esta manera el desarrollo de formas más complejas de percepción cognoscitiva.

El espacio geográfico tiene necesariamente implicaciones históricas, por lo que resulta imposible “enseñar a pensar el territorio” sin implicar en ello cada uno de los aspectos culturales que permiten formar un referente (una muesca) en la memoria histórica de un pueblo. Así por ejemplo, si vamos a hablar de los aspectos más “técnicos” del espacio geográfico como lo es la escala y su representación en los mapas habremos necesariamente de hablar de la división política del país y la historia de nuestras fronteras, lo que nos habrá de remitir a distintos momentos de la historia de nuestro país y el mundo.

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domingo 17 de mayo de 2009

Lingüistica Cognitiva y Adqusición del Lenguaje

Dr. Francisco Morales Zepeda

La adquisición del lenguaje es abordada desde la psicolingüística por cuatro planteamientos teóricos, la propuesta de la gramática tradicional soportada en los principios del conductismos, el innatismo de la gramática generativa de Noam Chomsky, la perspectiva evolutiva del lenguaje subordinado al pensamiento de Jean Piaget, la perspectiva sociocultural de la internalización del lenguaje en el pensamiento y los planteamientos de la psicolingüística cognitiva que parte de los preceptos de la psicología cognitiva.

El conductismo entiende la adquisición como un proceso de formación de hábitos lingüísticos. El mentalismo, por el contrario, se basa en la distinción chomskiana entre "competencia" y "actuación" y en la especificidad del conocimiento lingüístico, frente a otros tipos de conocimientos. La teoría mentalista sostiene la existencia de una organización modular de la mente (Fodor, 1983), en la que la facultad del lenguaje es independiente de otros sistemas cognitivos implicados en el uso de ese conocimiento. Frente al modelo innatista, los modelos cognitivos consideran que el conocimiento lingüístico del hablante no se separa del modo como lo usa, ni del modo en que está representado en la mente. El cognitivismo concibe la adquisición de la lengua (LM y LE) como un proceso de aprendizaje basado en la percepción, la memoria, el procesamiento de la información y los mecanismos de resolución de problemas, es decir, basado en las mismas habilidades en las que se basa la construcción de cualquier conocimiento o habilidad. (Baralo, 2004)

Para Noam Chomsky “La adquisición del lenguaje se parece más al crecimiento y desarrollo de un órgano; es algo que le acontece al niño, no algo que el niño hace. Aunque el medio ambiente juega un papel, el curso general del desarrollo y los rasgos básicos de lo que emergen están predeterminados por el estado inicial.” (Chomsky, 2009, p. 5).

Chomsky considera la adquisición del lenguaje soportada en el DAL (Dispositivo de Adquisición del Lenguaje), lo que le permite hablar de una Gramática Universal y con ello el desarrollo de una propuesta innatista en el proceso de adquisición y desarrollo de la lengua.

A medida que las lenguas fueron siendo mejor investigadas desde el punto de vista de la gramática generativa, fue quedando en claro que su diversidad había sido subestimada tan radicalmente como su complejidad, de la misma manera que se subestimó el punto hasta el cual las lenguas están determinadas por el estado inicial de la facultad del lenguaje. Por otra parte, sabemos que su diversidad y complejidad no pueden ser más que apariencias superficiales. (Chomsky, 2009, p. 5).

La concepción original de Chomsky acerca del dispositivo para la adquisición del lenguaje, DAL (Languaje Acquisitíon Device, DAL), atribuible más a sus entusiastas seguidores en psicología que al mismo Noam Chomsky. Esta concepción mantiene que la adquisición de la estructura sintáctica, formal, es completamente independiente del conocimiento del mundo o de una interacción social privilegiada con los hablantes del lenguaje. El DAL es esencialmente una rutina de reconocimiento por la cual el niño, aprendiz de hablante, será capaz de reconocer regularidades profundas, en la estructura superficial del lenguaje determinado al que es expuesto, gracias a su conocimiento previo de la naturaleza profunda de todos los lenguajes. (Bruner, 1989, p. 174).
Por otra parte, la psicología evolutiva de Jean Piaget sitúa a la adquisición del lenguaje a un nivel de “subproducto del desarrollo de otras operaciones cognitivas no lingüísticas. El lenguaje, digámoslo así, es simplemente un síntoma de la semiotización automática de las operaciones cognitivas en desarrollo, que consiguen la reversibilidad y hacen posible fenómenos como la permanencia del objeto, etc.” (Bruner, 1989, p. 174).

En opinión de Piaget: “El lenguaje, como sistema simbólico conceptual, está fuera del alcance del niño a esa edad. La aparición del lenguaje, en los primeros años de los niños como se vio anteriormente podría decir que el lenguaje se da de la interacción del niño con el medio ambiente social.” (Osorio, 2002, p.6), de esta manera, la adquisición del lenguaje es para la psicología Piaget la evolución de las operaciones lógico-matemáticas, un desarrollo en el que el pensamiento es previo al lenguaje.

Así para Piaget, “la función semiótica empieza precisamente cuando hay una diferenciación entre significado y significante, diferenciación que provee a significado (signifié) con una permanencia espacio-temporal y abre la posibilidad de que un mismo significante pueda referir a varios significados. Para Piaget, la función semiótica incluye la imitación diferida, el juego simbólico, la imagen mental, los gestos, y el lenguaje natural (Piaget en: Pinattelli-Palmarini, 1982, p.58)” (Citado en Radford, 2006, p. 13)

Por otra parte en Lev. S. Vygotsky la adquisición del Lenguaje se enmarca en el concepto de internalización, que es considerado por él como un proceso de transformación de los procesos sociales interpsicológicos, en procesos individuales o intrapsicológicos, es decir, de la función interpsicológica que se da en el exterior, es decir en el plano social, en la interacción en pequeños grupos, a la interna que se da en el individuo. A decir de Wertsch; "Es preciso que todo aquello que es interno en las formas superiores haya sido externo, es decir, que fuera para otros lo que ahora es para uno mismo”. (Wertsch, 1998, p. 79).

La internalización transforma el proceso en sí mismo cambiando su estructura y funciones. Las relaciones sociales o relaciones entre personas subyacen genéticamente a todas las funciones psicológicas superiores. Vygotsky defiende que las funciones psicológicas superiores se presentaban en principio en forma externa puesto que son procesos sociales. Considera que toda función psicológica superior atraviesa necesariamente por una etapa externa. El gesto inicial del sujeto para alcanzar un objeto es interpretado por el adulto como proceso interpsicológico, convirtiéndose en interacción social comunicativa, cuando el adulto le da respuestas, se interiorizan y luchan para ser externas al repetirlas y hacerlas rutinarias.

El proceso de internalización posee algunas características:
El comportamiento es creado.
El significativo comunicativo del comportamiento no existe hasta que es creado en la interacción adulto-sujeto (plano interpsicológico).
El significativo comunicativo del comportamiento es creado con la ayuda del adulto.
El plano interpsicológico implica el dominio del sujeto de los signos externos para establecer la comunicación y participar en la tarea.
El mundo externo es de naturaleza social transaccional o de concertación de los signos comunicativos descontextualizados por el sujeto, en forma de ideas dándole una interpretación propia (cada individuo lo interpreta de manera diferente, por eso hay distintas formas de pensar).

Desde la Psicología Cognitiva, la adquisición del lenguaje es abordada por los planteamientos de la psicolingüística cognitiva y la neurolingüística cognitiva (la primera abocada a los procesos cognitivos, mientras que la segunda a los procesos neuronales), y ambas forman parte de las ciencias cognitivas, que se enfocan al estudio del procesamiento de la información y el desarrollo de procesos cognitivos como los elementos más importantes en la adquisición del lenguaje.

Coherente con la tradición de la psicología cognitiva, la psicolingüística cognitiva considera a toda cognición, desde el primer momento de la percepción (natural) en adelante, como un proceso en el que están implicados aspectos analíticos y sintéticos inventivos, de ahí que la adquisición de conceptos este condicionada por el desarrollo cognitivo de individuo y su capacidad de procesar información.

Las aportaciones de la nueva lingüística “cognitiva” (Lakoff 1987) y construccionista (Langacker, 1987 y 1991, Goldberg 1995), que se presenta como una alternativa técnica global a la lingüística formalista del cognitivismo, donde destaca el importante papel de la semántica, la pragmática, la motivación y la metáfora para cualquier intento de comprensión de la estructura misma del lenguaje, y de su relación con el pensamiento y la realidad, y que proclama ya la necesidad de una nueva filosofía experimentalista (Lakoff/Johnson 1999) (Citado en Rodriguez, 2004, p. 6)

El estudio de la resolución de problemas, la metáfora y las abstracciones son las preocupaciones de la psicolingüística cognitiva, y son en gran medida, un referente para considerar el estudio de la adquisición del lenguaje como la construcción de una reflexión personal de la realidad.

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martes 3 de febrero de 2009

La Enseñanza y el Aprendizaje de la Geografía en Secundaria:Una Perspectiva Cognoscitiva


Dr. Francisco Morales Zepeda

Palabras Clave: Metacognición, Aprendizaje Significativo, Percepción y Espacio Geográfico.

Introducción

El estudio de la enseñanza y el aprendizaje de la geografía en educación secundaria, desde la perspectiva de la psicología cognitiva, nos permite hacer un repaso bibliográfico por las categorías de este paradigma de la psicología educativa, recuperando de ella la metacognición, el aprendizaje significativo y las estrategias de aprendizaje; al mismo tiempo que retomamos las ideas aportan un conjunto de geógrafos que abordan el tema de desde la misma perspectiva.

El espacio geográfico como objeto de estudio de la geografía en educación secundaria, abordado desde la perspectiva cognitiva, no parte únicamente de un análisis puntual de los contenidos de la materia en el currículum escolar, además, y de manera principal, hace hincapié en los procesos cognitivos que permiten al alumno desarrollar un procesamiento profundo y eficaz de la información.

Partimos de considerar a los proceso metacognitivo como el punto central en la enseñanza y el aprendizaje del espacio geográfico en la materia de geografía en la educación secundaria; considerando que una interpretación cognitiva de la percepción nos permite enfatizar en los flujos de información como responsables directos de la manera en que “comprendemos” al espacio geográfico.

De ahí que una interpretación cabal del espacio geográfico por parte de los alumnos de secundaria, hace necesario que estos logren desarrollar una definición precisa, tanto de percepción como de espacio geográfico, y para que esto sea así, es indispensable que comprendan la relación que existe entre ambos a partir del proceso de significación de la realidad.

Percepción y Espacio Geográfico: Una mirada desde la Psicología cognitiva y la geografía de la percepción.

Una de las formas en las que el individuo obtiene información de su entorno es la percepción, en el caso de los seres humano en este proceso cognitivo no sólo participan los sentidos (olfato, tacto, oído, vista y gusto) también intervienen los antecedentes de información con los cuales es posible desarrollar un “significación” del mundo que nos rodea.

La percepción como una categoría cognitiva, es decir, como un proceso mental, que se desarrolla a un nivel de proceso cognitivo “simple” al igual que la atención, sensación y la memoria, es decir, su accionar no depende de una relación conceptual para iniciar como actividad cerebral autónoma.

Para Urlic Neisser (1975) la percepción tiene un ciclo en el que distingue dos fases, una pre-atenta y otra atenta; en la primera, los procesos se desarrollan previamente a una elaboración consciente de la información percibida, mientras que en la atenta, el individuo elabora la percepción a partir de la selección de los estímulos que desea percibir.

En la percepción como categoría de la psicología cognitiva se considera que existe una mediación entre el entorno y la mente humana que parte de la significación del mismo (Reales, 1997). En esta mediación, el procesamiento de la información es uno de los puntos de partida para analizar las características principales de la propia percepción.

Es posible considerar, como expresa Luz María Vargas Melgarejo (1994), que existe una relación biológica y social que da origen a la percepción humana, por lo que podemos considerar que: “La percepción es biocultural porque, por un lado depende de los estímulos físico y sensaciones involucradas y, por otro lado, de la selección y organización de dichos estímulos y sensaciones. Las experiencias sensoriales se interpretan y adquieren significado modeladas por pautas culturales e ideológicas específicas aprendidas desde la infancia.” (Vargas, p. 47).

La posición de Neisser (1975), con respecto a la percepción es recuperada por los planteamientos más recientes de la percepción en la psicología cognitiva y en las neurociencias (Sánchez y Márquez, 2006), a partir de los planteamientos teóricos desarrollados en los estudios de la sensopercepción, cuya principal inquietud es relacionar en un solo proceso las sensaciones (obtenidas a través de los órganos sensoriales con la conceptualización de la percepción).

“Las neurociencias comprenden que el cerebro es capaz de decodificar el significado y el sentido. Con estos postulados llegamos a hablar de una neuroimaginería cognitiva, expresión utilizada en el Hospital Pitié-Salpétrière para referirse a cómo el cerebro es capaz de integrar nociones abstractas dentro del campo semántico, el cual es descriptivo y tiene una base de funcionamiento neurodinámica —recuérdese aquí que nuestro cerebro es capaz de procesar información sin pasar por la consciencia y la mayor parte de los procesos mentales inconscientes son conocidos por sus derivados y representaciones cognitivas no abstractas, aun por conductas o por representaciones mentales aparecidas en los sueños o en los actos fallidos o imágenes no voluntarias o no intencionadas—“.(Sánchez y Márquez, 2006 p.2)

La percepción, como categoría cognitiva, al ser abordada desde la psiciología cognitiva nos permite evidenciar la influencia que tienen el procesamiento de información en la modificación de la “percepción directa” o “natural”, para constituir una percepción “mediada” por el significado de los signos culturales, es decir, hay un proceso de interpretación de los que se percibe por los sentidos.

“Las distintas sociedades crean sus propias evidencias y clasificaciones que ponen de manifiesto la manera como la percepción organiza, es decir, lo que selecciona, lo que codifican la interpretación que le asigna los valores que le atribuye, las categorías nominativas, etcétera, marcando los límites de las posibles variaciones de los cambios físicos del ambiente. Los miembros de la sociedad aprenden de forma implícita esos referentes y los transmiten a las siguientes generaciones, reproduciendo el orden cultural.” (Vargas, 1994, p.50)

Por otra parte, desde la geografía se ha desarrollado desde finales del siglo XX, una postura que relaciona a la percepción y el espacio geográfico, que se expresa como “geografía de la percepción” o “geografía de la subjetividad”. Para este planteamiento la percepción juega un papel preponderante en el desarrollo de las “representaciones mentales” contraponiéndose a una geografía netamente descriptiva.

“Frente a enfoque descriptivos que limitan el análisis espacial a una mera descripción de fenómenos naturales y sociales que dan carácter y personalidad a un lugar y frente a planteamientos cuantitavistas que reducen el espacio a una red de arcos y nodos, a simple geometría, la geografía de las representaciones mentales considera el territorio como espacio vivido, sentido, valorado y percibido de forma directa por las personas, a través de imágenes mentales e impresiones individuales y colectivas. Se trata de un planteamiento humanista influido por corrientes de pensamiento existencialista y fenomenológico que se preocupa sobre todo por el conocimiento de las imágenes mentales que rigen las relaciones entre individuos, las instituciones y los espacios. (Zárate, 1995)

La “geografía de la percepción”, considera al espacio geográfico como el mundo vivido el cual está determinado por las tipificaciones sociales del significado y los ritmos espacio-temporales de la acción, así como por las estructuras de temporalidad que subyacen en el espacio humanizado, centrando los valores fundamentales del espacio geográfico en la totalidad de las experiencias, en el concepto de lugar como centro de significado, como identificación personal y foco de vinculación emocional para el hombre y, por extensión, en los conceptos de localización y deslocalización que ejercen, la función de arraigo y desarraigo humano.

“La Geografía de la Percepción es una corriente ampliamente adoptada, en sus aspectos metodológicos, por distintos autores como Lynch K., cuando se ha tratado de la percepción sobre espacios urbanos. Este autor llega a la conclusión que determinados elementos del paisaje urbano, como los bordes o líneas de separación; los nodos; ciertos hitos, cobran un valor esencial en la configuración mental que los ciudadanos poseen de su espacio vital.” (Mercedes, 2004, p. 133)


Metacognición, Percepción y Espacio Geográfico

Si bien es cierto, el concepto de “metacognición” no cuenta con una definición única dentro de la psicología cognitiva, si existe un consenso en el sentido de que este concepto enumera una serie de condiciones en las que el alumno se hace consciente del proceso de aprendizaje (Flavell, 1975; Nisbet, 1987 y Lawson, 1987). También es un hecho que se presenta como un concepto que logra caracterizar la comprensión del aprendizaje a partir de una permanente adquisición de información procedural y declarativa que, llama desde la memoria, quía de la actividad cognoscitiva.

La metacognición y la percepción como categorías cognitivas juegan un papel relevante en el proceso de enseñanza y aprendizaje del espacio geográfico, toda vez que, ambos procesos permiten que el alumno desarrolle estrategias con las cuales logre aprender del entorno que le rodea y evocar conocimientos previos (metamemoria) con los cuales desarrollar estrategias de aprendizaje, a partir de apropiarse de los estímulos que le rodean mediados por sus propios intereses, capacidades y metas.

“Si el conocimiento metacognitivo es el resultado de una reflexión deliberada sobre la actividad cognitiva entonces, como producto de un proceso consciente o controlado, debería estar disponible para ser expresado por el individuo. Dentro de la literatura psicológica el conocimiento metacognitivo ha sido limitado a este conocimiento consciente –conocimiento el cual Brown (1981) describe como “estable, falible y de desarrollo tardío-”. (Lawson, 1984, p.37)

El aprendizaje del espacio geográfico desde el proceso de metacognición demanda, como afirma Lawson (1984), que “el sujeto exprese el conocimiento que resulta de la reflexión cognitiva sobre el acto de conocimiento”, es decir, el alumno tiene que evocar significados de la memoria y la metamemoria que le permitan reelaborar generalizaciones a partir de transferencias de otras disciplinas que le permitan ir más allá de su entorno inmediato.

“La metacognición se refiere al conocimiento que uno tiene sobre los propios procesos y productos cognitivos o sobre cualquier cosa relacionada con ellos, es decir, las propiedades de la información o los datos relevantes para el aprendizaje. Por ejemplo, estoy implicado en metacognición (metamemoria, metaaprendizaje, metaatención, metalenguaje, etc.) si me doy cuenta de que tengo más problemas al aprender A que al aprender B, si me ocurre que debo comprobar C antes de aceptarlo como un hecho... La metacognición se refiere, entre otras cosas, al control y la orquestación y regulación subsiguiente de estos procesos”. (Flavell, 1976, p. 232)

Para Tovar-Galvez (2008), la metacognición es un proceso que implica dimensiones, estrategias y monitoreo, las primeras constituidas por la reflexión y la evaluación, las segundas por la metalectura, la metaevaluación y la meta escritura; y la última por componentes cognitivos que se relacionan directamente con la autorregulación. La metacognición genera un aprendizaje autogestivo lo que le permite al alumno definir sus propias metas y el nivel de profundidad intelectual de sus conocimientos con respecto a un tema en específico.

La metacognición como proceso cognitivo se encarga de transformar, recuperar, reducir, coordinar, recuperar y utilizar una “representación mental del mundo que le permite contar con una conciencia de su propio proceso de aprendizaje.


La relación entre percepción y metacognición se establece en el marco de las estrategias metacognitivas que el alumno desarrolla durante el proceso de enseñanza y aprendizaje del espacio geográfico; en esta relación se encuentra involucrada tanto la planeación, como control y la evaluación (aspectos centrales de las estrategias metacognitivas) de su propia cognición, y que se desarrolla en base al conjunto de conocimientos previos con los que cuenta el propio alumno.

Para Zárate (1995), los conocimientos previos son un requisito indispensable en la enseñanza y el aprendizaje de la geografía, sobre todo si nos interesa, como es el caso de este autor, impulsar una perspectiva de “representación social” en la geografía, al considerar que no se encuentra en la mera descripción de lo que nos rodea la posibilidad de desarrollo del pensamiento geográfico.

“En la necesidad de partir de los conocimientos previos para luego construir otros, lo primero que interesa al profesor de geografía es la visión que el alumno tiene del espacio, saber cuáles son sus imágenes mentales sobre el espacio en las que se mezclan sentimientos, memorias colectivas y símbolos. De ese modo, ya de entrada, se rompe el triangulo: maestro- alumno- saber, el alumno se convierte ahora en saber en sí mismo y el esfuerzo del profesor se dirige a integrar en su proceso de formación lo que Moscovici (1987) denomina “núcleo duro” de sus representaciones para que así pueda avanzar en la comprensión de la geografía.” (Zárate, 1985, p.838)

El proceso metacognitivo le permite al alumno regular el uso de las estrategias metacognitivas y las motivaciones por las cuales se involucra en el aprendizaje logrando diferenciar lo que el alumno quiere ser de lo que él puede hacer, lo que nos lleva a considerar los factores motivacionales que influyen también en los aprendizajes realizados.

Aprendizaje Significativo, Metacognición y Estrategias de aprendizaje en la Geografía

Pasar del conocimiento declarativo al procedimental en el aprendizaje de la geografía demanda que el alumno no sólo domine declarativamente los conceptos, sino que además, y con mayor importancia, logre relacionar estos conceptos con el entorno que le rodea, es decir, con el espacio geográfico en sí.

Para la psicología cognitiva el paso de lo declarativo a lo procedimental, es decir, el paso de las expresiones verbales a las evidencias practicas (resolución de problemas concretos) es el fundamento del concepto de “aprendizaje significativo” (Ausubel, 1980), es decir, en aquel aprendizaje en que el alumno sabe un aspecto esencial de la estructura de conocimiento, no de una manera arbitraria sino sustancial.

“El aprendizaje significativo comprende la adquisición de nuevos significados y, a la inversa, éstos son producto del aprendizaje significativo. Esto es, el surgimiento de nuevos significados en el alumno refleja la consumación de un proceso de aprendizaje significativo” (Ausubel, 1980, p. 55)

Para que el conocimiento sea significativo es indispensable que cumpla con un conjunto de requisitos previos, sobre todo si pensamos que le permitirá al alumno promover nuevos aprendizajes y con ello la construcción de estructuras en las que se habrán de cimentar los procesos metacognitivos.

“(…) Además, para que el aprendizaje sea significativo y por tanto capaz de enriquecer las estructuras cognitivas anteriores del alumno, se requiere otras condiciones más:
-Que el contenido también sea significativo, tanto desde el punto de vista de la estructura lógica de la disciplina o área que se trabaja como desde el punto de vista de la estructura psicológica del alumno,

-Que el alumno tenga interés por aprender de forma significativa; es decir, que se sienta motivado para conectar lo nuevo, lo que está aprendiendo, con lo que sabe.
-Que el alumno desarrolle una intensa actividad dentro de un marco constructivista para poder establecer relaciones estrechas entre el nuevo contenido y los esquemas de conocimiento anteriores” (Zárate, 1995, p. 834)

“Aprender a aprender” de una manera significativa, demanda que los alumnos desarrollen un conjunto de “Estrategias de Aprendizaje” (Nisbet y Shucksmuth, 1987) a partir de las cuales son capaces de hacer con un tópico una variedad de cosas que estimulan su pensamiento, como lo es explicar, demostrar, ejemplificar, generalizar, volver a presentar el tópico de otra manera, o con otros elementos.

EL aprendizaje de una disciplina especifica como lo es la geografía no puede dejar de lado los contenidos de la materia y dar paso al aprendizaje de estrategias cognitivas fuera del contenido propio del contenido académico de la materia, es decir,
“(…) las estrategias de aprendizaje no son en modo alguno un sustitutivo de los contenidos de conocimiento y de las habilidades específicas relativas a las disciplinas del currículum tradicional. Algunos autores actuales parecen apuntar que los conocimientos quedan anticuados tan rápidamente que es una pérdida de tiempo exigir a los niños que los aprendan; en vez de ello se les debe enseñar cómo adquirir conocimientos. Es este un argumento poco realista que carece de validez. El aprender a aprender debe llevarse a cabo en un contexto real: la mejor forma de adquirir estrategias de aprendizaje es dentro del proceso de aprender.” (Nisbet y Shucksmith, 1987, p. 133)

Las estrategias de aprendizaje sobre espacio geográfico le permite a los alumnos, además de contar con un modelo que le ayuda pasar de un nivel de aprendizaje de “aprendiz” al de “experto” (Nisbet y Shuckmuth, 1987), el englobar aquellos recursos cognitivos que utiliza cuando se enfrenta a un aprendizaje nuevo, como lo es la planificación.

“Las estrategias representan habilidades de un orden más elevado que controlan y regulan las habilidades más específicamente referida a las tareas o más prácticas. Son de una naturaleza más general, esa clase de actividades (como planificar y comprobar) que los alumnos volverán a necesitar de nuevo en diferentes situaciones y problemas” (Nisbet y Shucksmith, 1987,p. 48)

La enseñanza y el aprendizaje de la geografía tienen como objeto de estudio al espacio geográfico, no únicamente por ser el objeto de estudio de la disciplina, sino además porque la comprensión del mismo nos permite “acomodar” los elementos que lo constituyen como lo es el conjunto de transformaciones (humanas) a la que el territorio está sujeto.

Las particularidades de la enseñanza y el aprendizaje del espacio geográfico, demanda que la presentación de la información en clase no sea de índole estática; es decir, que busquen elementos didácticos que permitan presentar la información como un continuum evolutivo, en el que es posible encontrar un cambio permanente en los contenidos escolares.

“Si un conocimiento es significativo no puede ser pasivo. El alumno debe establecer necesariamente, las relaciones adecuadas entre lo que sabe y lo que aprende y esta relación implica crear procesos de consenso, de resistencia al cambio o de pensamiento alternativo, reestructurar la propia experiencia y adecuar su comprensión a la acción. Todos estos procesos requieren la actividad del sujeto, es decir, que el alumno ponga en funcionamiento sus propios mecanismos de aprendizaje. El aprendizaje tiene pues, como condición inexcusable, que el alumno quiera aprender y ello explica que el interés motivacional sea una de las claves del proceso” (Benejam, 1989, p.7)

Las estrategias de aprendizaje y el conocimiento significativo, tal y como expresa Pilar Benejam (1989), constituyen actividades conscientes e intencionales que guían las acciones a seguir para alcanzar determinadas metas de aprendizaje. De ahí que la clara definición que se tenga de los aprendizajes a alcanzar le permitirá al alumno lograr sus metas.

Conclusiones

La metacognición como proceso cognitivo que influye en la enseñanza y el aprendizaje del espacio geográfico, a través de la significación de la percepción, es lo que en sí permite que el alumno logre desarrollar una perspectiva más elaborada de su entorno.

Al promover la metacognición en la enseñanza y el aprendizaje de la geografía se asegura que sea el alumno responsable de su propio proceso de aprendizaje y que logre niveles elevados de aprendizaje significativo, por lo que el aprendizaje significativo juega un papel importante en la autorregulación del por parte del alumno; toda vez que, en ese contexto él logra la asimilación e incorporación de nuevos contenidos partiendo de lo que el propio alumno sabe, relacionándolo con los conocimientos previos, de forma coherente y no arbitraria.

Recordemos que el aprendizaje significativo puede tomar el caris de en una estrategia por descubrimiento (Bruner, 2001), para la adquisición de conceptos nuevos a partir de conceptos previos o relevantes, diferenciando e incorporando dentro de las estructuras cognitivas sus momentos de asimilación a partir de la asimilación-recepción o mediante la combinación de descubrimiento y asimilación.

El espacio geográfico se presenta en este entorno de significación como un elemento que complementa la percepción, es decir, un espacio físico del cual se obtiene información que habrá de ser mediada por las conceptualizaciones que del mismo se tengan en el entorno escolar, lo que nos permite asegurar la importancia de los conceptos abstractos en la interpretación y comprensión del entorno que nos rodea, al tiempo que es el “espacio vivido” más allá de los limites escolares un permanente recordatorio de lo aprendido para el alumno.


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Vargas, Melgarejo, Luz María, “Sobre el Concepto de Percepción”, (1994) ALTERIDADES, 4 (8): Págs. 47-53
http://www.uam-antropologia.info/alteridades/alt8-4-vargas.pdf (Consulta 11/01/09)

Zarate, Martín Antonio, “Aprendizaje Significativo y Geografía de las Representaciones Sociales” en Anales de Geografía de la Universidad Complutense, nº 15, 831-840, 1995. http://revistas.ucm.es/ghi/02119803/articulos/AGUC9595220831A.PDF (Consulta 10/01/09)

lunes 19 de enero de 2009

A mi padre

Viejo

Tu viejo sabio y zorro,
De la vida el más astuto,
Que la comprendes porque
  Has vivido en carne propia
  La agonía de sentirla.
Tú el bohemio cantor
de baladas románticas de los años sesenta,
Tu el comprensivo viejo de las noche de quietud,
El Don Quijote de la madrugada,
Y el héroe de la mañana,
Tu viejo colonizador de la enseñanza, 
Aventurero de la Vida.
Tu viejo amigo de mis noches de penumbra y pesadillas,
El soñador de mi futuro, 
Tú esperanza, 
Mi Fe
Yo te saludo.

8/marzo/1990

Francisco Morales Zepeda (13 años de edad)

jueves 25 de diciembre de 2008

Sinaloa: Juventud, Desempleo y Cambio Tecnológico.



Dr. Francisco Morales Zepeda

México atraviesa por una situación de baja generación de de empleo, lo que se traduce en un conjunto de problemas sociales: desintegración familiar, delincuencia, suicidios y tensión social.

En el caso particular de Sinaloa, la tasa de ocupación en el estado de Sinaloa aumentó de 1995 a 2000 en un 27,42% (un crecimiento que se mantiene a la fecha), pero también es cierto que el empleo que se ha abierto es en el sector terciario no es de alta jerarquía económica como son las finanzas, sino en los servicios comerciales, con un bajo salario, en tareas que no reclaman alta formación educativa, son empleos en los que se tiene poca o nula seguridad social.

Son varios los aspectos por analizar para comprender el comportamiento de la sociedad, algunos de ellos son los demográficos, económicos, sociales y culturales, su estudio puntual nos permiten ubicar tendencias en el comportamiento general de la población, con lo cual es posible buscar soluciones a los problemas sociales.

La población de Sinaloa para el año 2000 era de 2.536.884 personas de las cuales el 67,4% vivían en zonas urbanas y 32,6 % en zonas rurales, incrementándose la población urbana de forma ascendente en los últimos 30 años, esta tendencia se mantiene en el 2004; por lo que se presenta un crecimiento constante de la población en las ciudades de Culiacán, Mazatlán y Los Mochis y con ello, aumentan las necesidades de servicios médicos, agua potable, vivienda, alumbrado, educación y trabajo.

El censo de población 2005 nos indica que la población juvenil (12 a 29 años) es de 1,003,019 personas, de las cuales el 46.93% se forma parte de la población económicamente activa, con una participación en el PIB del estado del 59%.

La juventud de Sinaloa tiene una tasa de participación importante en la estructura productiva del estado, sin disfrutar por ello de un salario que le permita contar con condiciones mínimas para su desarrollo (educación, vestido, alimentación y esparcimiento), de hecho los datos nos hablan que la mayor parte de la juventud se emplea en trabajos que no rebasan los dos salarios mínimos diarios, población que de acuerdo con CONAPO (2005) representaba en el caso del estado de Sinaloa el 38.87% de la población económicamente activa, lo que representa 470,780 personas.

La participación de los jóvenes en el PIB, sin embargo, no es retribuida con mejores condiciones de empleo o con un cambio en las proyecciones de mejora en sus condiciones laborales, por el contrario, cada vez es más la juventud de Sinaloa que mira como la precariedad en el trabajo es su futuro, y esto es así, porque la estructura económica del estado no tiene condiciones para mejorar el tipo de empleo que se oferta en el estado ni los salarios que se devengan.

Los bajos salarios se encuentran en una relación directa con la nula participación social, y con la vulnerabilidad en la que se encuentran los grupos sociales en el estado, no existe en su geografía política espacios de participación social, ni instituciones en las cuales se promueva una conjunto de valores que propicien que la juventud reflexione sobre su entorno; lo que si existen es una enorme maquinaria de enajenación social, en la que la juventud ociosa representa la principal fuente de valores en las redes sociales que los jóvenes sinaloense desarrollan en su entorno.

Empleo y Cambio Tecnológico

El análisis de las condiciones objetivas en que se produce y reproduce el capital en Sinaloa condena al estado a una condición de incipiente industria de la transformación; con un mercado laboral constreñido al caer de una tasa de crecimiento del 4.2 % en el año 2000 al 2.4 % de 2006 y 2.2% en 2007 (CEEES, 2007), con una tasa promedio 2.8% 2008, lo que nos indica que el empleo en el estado está lejos de mejorarse.

La relación más clara entre demografía y ciencia es el empleo, y es así, porque la tecnología (como aplicación concreta de la ciencia) es el factor que de una manera directa impacta en la división social del trabajo al presentar nuevas formas de transformación de las materias primas y nuevos mecanismos de relación del obrero con el mercado de trabajo.

El proceso de innovación tecnológica va aparejado con el cambio tecnológico, ambos están íntimamente relacionados con la inversión en investigación científica, pero también con las necesidades socioculturales de los mercados laborales, es decir, con las actividades productivas que se llevan a cabo con las innovaciones tecnológicas que propician el cambio en las líneas de producción y con ello en los mercados de consumo de la sociedad que implementa dichas innovaciones.

De acuerdo con Ricardo Méndez (1997) se puede entender por tecnología “(…) el conjunto de información y conocimientos que pueden combinar elementos novedosos y tradicionales” y por innovación “la aplicación de nuevos conocimientos o invenciones a la mejora de los procesos productivos, o la modificación de éstos para la producción de nuevos bienes”.

Las resistencias en la difusión de la tecnología de los países desarrollados a los países subdesarrollados, se presenta en muchos casos porque estas transferencias acarrean otras consecuencias -no todo es benigno con la ciencia y la tecnología-, al sustituirse la mano de obra por las maquinas-herramientas; algunas de esas consecuencias son: se eleva el desempleo, se desplaza a la mano de obra con baja preparación, sobre producción e impacto en la balanza comercial del mercado interno. Esta situación es catastrófica si consideramos que el principal factor productivo de los países subdesarrollados es la mano de obra.

Uno de los aspectos negativos de la transferencia tecnológica de la segunda y tercera revolución científico-tecnológica en los países subdesarrollados y en el conjunto de las regiones que los constituyen es el desempleo, lo que ha generado grandes flujos migratorios hacia los países ricos. La distribución en del empleo en el estado de Sinaloa está concentrada en el sector servicios, una situación que condiciona la oferta laboral a un empleo que exige una baja preparación profesional, generando con ello una tendencia a bajos salarios y la poca o nula búsqueda de nuevos mercados por la vía de la incorporación de nuevas tecnologías.

También la aplicación de innovaciones tecnológicas permite que se desplacen las estructuras empresariales, logrando con ello la renovación de las capas de quienes acumulan la riqueza, pero esto no es siempre así, sobre todo cuando la incorporación de nuevas tecnologías pasa por el control del estado a través de las tasas de importación y la concentración de los apoyos a la formación de nuevos negocios (PyME) para los viejos ricos y sus familias, como es en el caso de nuestro país y por supuesto del estado de Sinaloa.

La relación entre cambio tecnológico y el empleo no pueden ser directas ni mucho menos, pero si tienen una relación en el marco de la apertura de nuevos mercados laborales a partir de los requerimientos que las nuevas tecnologías reclaman para los trabajadores, aspecto que necesariamente logra una redistribución de la riqueza y de los espacios de interacción social de los trabajadores.

Educación y Cambio Tecnológico en Sinaloa

El estado de Sinaloa presenta una gran concentración de estudiantes en nivel básico, pero pobre en nivel medio superior y superior, con un escaso 2.3% de estudiantes de postgrado; lo que nos remite a pensar en las dificultades que tiene el estado de Sinaloa para desarrollar y aplicar nuevas tecnologías con un nivel de preparación de segundo año de secundaria, así tenemos que en 1990 de acuerdo con datos de CONAPO del año el 37.40% de la población no tenia primaria completa y para 2000 el 30.30%, que si bien es un incremento en la eficiencia terminal aún no es suficiente para trastocar la división del mercado laboral.

Debemos destacar que en el estado de Sinaloa las principales fuentes de empleo no son para los profesionistas (con una licenciatura terminada) sino para aquellos que cuentan con educación básica y media superior, lo que en sí ya es un indicador del impacto que tienen la educación en el cambio tecnológico.

Lejos estamos de pensar que el gran responsable de desplazar a la mano de obra de las fábricas es “el cambio tecnológico”. Debemos afirmar por el contrario, que son las condiciones del atraso y de acumulación del capital en las sociedades subdesarrolladas el principal responsable.

El atraso se sustentan en gran medida en dos aspectos, por un lado, mantener un salario mínimo (que no corresponde con las necesidades de los trabajadores) y, en la insistencia por parte de los grupos empresariales, a no dar entrada a la libre incorporación de innovaciones, lo que impide una mayor competencia productiva en el país; estos dos aspectos son los principales obstáculos que impiden la incorporación de grandes masas de trabajadores al sector productivo nacional, sector que no busca la competencia en el exterior con productos manufacturados, sino que se mantiene en el cómodo sitio de la dependencia tecnológica: Maquila, Ensamblado, Alcohol y Materias Primas. Aunado, además, al hecho de que al trabajo se le da una connotación clientelar y/o de chantaje político para controlar el descontento social.

Lamentablemente en Sinaloa, la mayor parte del tiempo, la innovación está en el terreno de lo descriptivo y anecdótico, encerrada en el discurso “académico” de la entidad, totalmente ajeno a la búsqueda de soluciones industriales y menos aun a la búsqueda de aplicaciones tecnológicas. De ahí que podamos afirmar que no es la tecnología lo que desplaza a la mano de obra en el estado de Sinaloa, lo que la desplaza a la mano de obra es la falta de aplicaciones tecnológicas y el fracaso en la transformación del eje de acumulación capitalista en el estado; lamentablemente las autoridades y los empresarios siguen estando en el sitio más cómodo: la dependencia antes que el desarrollo.

La transferencia y el desarrollo de innovaciones en México desde 1971 están regidos principalmente por instituciones públicas; esto es así porque es el estado mexicano el principal inversionista en ciencia y tecnología en el país. La historia de las políticas públicas en la materia nos permitirá entender tanto la evolución del conocimiento como las directrices que han orientado al estado mexicano en cada una de las Revoluciones Científicas que han sido incorporadas a las instituciones y a su vez es el soporte de las Revoluciones Industriales o Científico - Tecnológicas posteriores.

Al mismo tiempo las políticas de ciencia y tecnología llevadas adelante por el CECyT (Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología) brillan por su ausencia o en el mejor de los casos se pliegan a las perspectivas económicas de las grandes corporaciones internacionales a partir de promover proyectos que impulsan los “biocombustibles” y la adaptación de transgénicos a la agricultura del estado, dejando con ello en manos de las grandes trasnacionales de la agrobiotecnología a la agricultura del estado.

Políticas Públicas de Juventud en Sinaloa

Desde el sexenio de Ernesto Zedillo Ponce de León (1994-2000), se reformó la política de juventud, desaparece el CREA y se forma el IMJ (Instituto Mexicano de la Juventud), formándose así en todos los estado del país, en Sinaloa se forma primero el ISJUD (Instituto Sinaloense de la Juventud y el Deporte), para dividirse después y formar el ISJU (Instituto Sinaloense de la Juventud).

Desde su fundación el ISJU ha sido el trampolín de los miembros del FJR del PRI y de los hijos de políticos en el estado, de él han salido los diputados juveniles del Congreso local y es un fuerte obstáculo (dado el presupuesto que derrochan), para establecer políticas públicas que beneficien a los jóvenes de Sinaloa.

Las Políticas de Juventud en el estado se circunscriben a un circuito de mutuos halagos entre la clase política y la burguesía legumbrera (agricultores) del estado. Es este el ambiente se ha montado por quienes al amparo de la impunidad y la componenda han formado a una juventud apática que permanentemente se enfoca a la ocio, al rasismo y la simulación.

Dos eventos son los que coronan las “políticas de juventud” en el estado, por un lado el premio estatal al merito juvenil, que otorga el gobierno del estado junto con el congreso (del cual han salido después no pocos delincuentes), y el otro es el Festival de la juventud, en donde los hijos de los ricos y la clase media hace gala de sus habilidades artísticas en grupos de “rock” cuya única “rebeldía” es lanzar un conjunto de berridos a la audiencia reunida en un éxtasis de libertad.

Estas “políticas públicas de juventud” son secundadas por todas las instituciones educativas de nivel medio superior y superior en el estado, con la precisión de un reloj, todas actúan al unísono en la promoción de una juventud ociosa alejada de toda propuesta social y de la participación, pero no sólo eso, además no en pocos casos se promueve desde las rectorías de las universidades públicas del estado al amparo de la simulación académica la premiación con becas para estudios en el extranjero a quienes han mantenido a lo largo de su formación profesional un discurso abiertamente antiizquierda y anticomunista en el estado.

Esta juventud “cool” es después (como en el caso de Miss Sinaloa 2008), la que forma parte de las filas del narcotráfico en el estado y quien promueve con mayor vehemencia que son los narcos los que mantienen “parada” la economía de Sinaloa, cuando en los hechos la complicidad entre narcotráfico y narcopolítica permea todos los órdenes de gobierno e instituciones del estado, impidiendo que se exprese el descontento de la sociedad y manteniendo a raya todo perspectiva de cambio en el estado.

La nula presencia de políticas públicas de juventud en el estado es a la vez el caldo de cultivo de la delincuencia y la depresión de los jóvenes, un entorno en el que el nulo aprecio por la vida es una constante, animada por un contexto de baja educación y fracaso escolar.

No es de extrañar que de acuerdo con las estadísticas de delincuencia en el estado sean lo jóvenes quienes más transgreden la ley en el estado, y son ellos los que forman parte de los grupos delincuenciales, este comportamiento no tiene únicamente una respuesta demográfica, es también producto directo de la falta de oportunidades de de empleo y de la nula perspectiva de cambio en la distribución de la riqueza en el estado de Sinaloa.

Conclusiones

Nos quedan aún preguntas por responder: ¿Quién amasa la riqueza y quién desarrolla los procesos productivos en el estado de Sinaloa? ¿A qué sectores va dirigida la presión social del desempleo? ¿Qué consecuencias sociales se están viviendo con el incremento de las fuerzas productivas en el ejército de desocupados? La respuesta a este conjunto de preguntas, junto con otras que se quedan en el tintero, claramente nos permiten dibujar a un estado con un capitalismo semifeudal en el que una enorme capa de la sociedad es obligada literalmente a sostener un entorno de enorme desigualdad, en la que los jóvenes llevan la peor parte.

Las estructuras del estado (dependencias de gobierno) están imposibilitadas para llevar adelante la gestión del cambio tecnológico, esto es así, porque para llevar adelante esta tarea requiere de un grado de libertad en la toma de decisiones con la que los burócratas estatales no cuentan; prueba de ello lo encontramos en la política de incorporación del paquete tecnológico de la “revolución verde” en los años 50`s en la agricultura del estado y ahora en la perspectiva de los transgénicos y los “biocombustibles”, en donde son las grandes empresas (Monsanto, Enza Zaden, Harris Moran , entre otras) las que están imponiendo esas políticas públicas en complicidad con la burguesía del estado.

Las condiciones que persisten en el estado de Sinaloa nos indican que no es suficiente con “rebelarse”, hace falta que comprendamos a cabalidad el entorno socioeconómico en las que se produce el capital, y los medios de su reproducción (culturales, educativos e ideológicos), porque la comprensión de esas condiciones nos permitirán definir el tamaño de la tarea a emprender y las fuerzas sociales que se habrán de ser movilizadas para modificar una realidad por entero desigual en el estado.

Como expresara Enrique Félix Castro (1932) a la juventud de Sinaloa sólo le queda ser “una juventud en tránsito de parirse a si misma” porque nadie la está esperando y nadie la anima a que participe en el desarrollo de sus destino, es una juventud abandonada a su suerte que ni tiene siquiera la posibilidad de emprender una lucha generacional, porque simplemente no cuenta con la formación ideológica que se lo permita.

Aún así, sin contar con la formación, sin presentar históricamente un frente que logre trastocar las estructuras de inequidad en las que se soporta la acumulación capitalista en el estado de Sinaloa, es la juventud proletaria la única que tiene en el estado la fuerza (aletargada por ahora) para transformar una realidad que la condena a la ignominia.

Bibliografía
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CEEES (2008) La Educación en Sinaloa.
CEEES (2008) Indicadores de Coyuntura.
CONACYT (2004) La Ciencia en México
CONAPO (2000) Estudios de Población
Colom, Agustín (2003) Globalización, Productividad y Cambio Tecnológico: Una Ecuación con muchas Incógnitas, UB, España.
INEGI (2003) Resultados de la Encuesta Nacional de Empleo.
IMJuventud (2008) Perspectiva de la Juventud en México.
http://cendoc.imjuventud.gob.mx/investigacion/docs/Perspectiva%20de%20la%20juventud%20en%20México.pdf (23/12/08)
IMJuventud (2005) Encuesta Nacional de Juventud 2005
López, Leyva Santos (2002) Los sistemas Regionales de Innovación. Un acercamiento al caso de Sinaloa, UAS, CCS,CECyT, México.

miércoles 17 de diciembre de 2008

The Global Peace Index 2008

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